Sergio Clavijo, presidente de la ANIF, es partidario del desmonte del 4 x 1.000 y de un recorte del gasto público; esto con el propósito de lograr un punto más que le hace falta al PIB nacional y no tener que mover tanto los indicadores de déficit y deuda.
Recientemente la Asociación Nacional de Instituciones Financieras –ANIF– rebajó su pronóstico sobre el crecimiento de la economía colombiana para este año del 2,5% al 2%. La principal razón es un descenso en la proyección del precio del barril de crudo Brent, el cual pasó de USD 52 a USD 45.
“Por cuenta de los recortes presupuestales, el componente
gubernamental de la demanda agregada estaría pasando de 2,2% en 2015 a
cerca de cero en 2016″, dijo Sergio Clavijo, director de la entidad.
Para Clavijo, no solo debe haber una reforma tributaria estructural,
sino también una pensional. Según el director de este centro de estudios
económicos, el hueco fiscal que se presenta en
Colombia es del 3% y la reforma tributaria, de ser una realidad,
subsanaría el 1,9%. La cifra restante debería ser contribuida por una
reforma pensional.
Reforma tributaria estructural no se debe demorar más
Desde el punto de vista de Clavijo, el camino a seguir debe ser el de apresurar el paso en la concreción de las diversas recomendaciones dadas por la Comisión de Expertos, “que
como veremos tan solo estarían rindiendo cerca del 2% del PIB; en un
escenario relativamente ambicioso y optimista a nivel político”.
“Luego, aun con la reforma tributaria estructural, Colombia debe
trabajar en recortes presupuestales adicionales de al menos 1% del PIB,
donde las reformas laborales y pensionales no darían mayor espera
fiscal”, agregó el director de la ANIF.
“De continuar perfeccionando el arte de la postergación en
materia de reformas estructurales, la administración Santos arriesga con
seguir el peligroso expediente de Brasil, recientemente despojado de su
grado de inversión. En el caso de Colombia, ello podría venir bajo la
forma de una perspectiva negativa en nuestra calificación crediticia
antes de finalizar 2016”, asegura.
Y es que la entidad viene criticando al Gobierno por haberse demorado
en tramitar una reforma que, ahora por necesidad, como lo publica El Tiempo, tendrá que hacerse en un momento de crisis.
Para
la ANIF, la bolsa de los impuestos subiría en 1,9% del PIB, teniendo en
cuenta que este gremio es partidario de desmontar el 4 x 1.000,
faltante que se reemplazaría con “las ganancias netas en recaudo que dejarían los cambios previstos en el impuesto de renta y el IVA”.
El desmonte del 4 x 1.000 restaría un 0,8% del PIB (unos $6,4
billones), mientras que solo el aumento del IVA en 3 puntos recaudaría
$12,8 billones.
Desde la entidad se asegura que además de la reforma tributaria, con
la que se recaudaría parte del hueco fiscal que se ha agrandado en
Colombia por cuenta de la crisis del precio del petróleo, también se necesitaría que el recorte del gasto público, a través de un mayor ajuste del cinturón,
se mezclara con otro ingrediente y de esta manera lograr el otro punto
del PIB que le falta a las finanzas públicas para no tener que mover
tanto sus indicadores de déficit y deuda.
Hoy, según la DIAN, el recaudo nacional representa el 15% del PIB. Las
dificultades son aún mayores si se considera que no es fácil mantener
dicha cifra, menos ahora con la disminución de los ingresos de la renta
petrolera, calculados en 5,2 billones de pesos.
El reto asumido por la Comisión de Expertos es definir en qué frentes
es posible aumentar el recaudo y dónde es necesario disminuirlo. El
problema, para Clavijo, se presenta en los plazos ya que “este es el momento de las reformas estructurales y ninguna más analizada, esperada y compleja que la tributaria”.
“Es prioritario comenzar a discutir las particularidades del nuevo sistema tributario”, concluye.
.
Actualícese - 16 de febrero de 2016
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